Fermentación, adaptación.​

Curator: Lesslye Barajas
Artistas: Judit Canela, Krystel Cárdenas, Aida Faura, Fleaworker, Pol Gorezje, Gina Harster, Alba Macfarlane, Mar Ordonez, Eira Ramos y Sergi Serra Mir.

Artista sonoro: Gustav Droùrel

Enero suele vivirse como el comienzo de un nuevo ciclo, un mes cargado de rituales y nos parece pertinente comenzar el año con una exhibición que engloba el ritual de adaptación a la, cada vez más normal, nueva forma de convivir con uno mismo y en sociedad como resultado de una pandemia.

“La vie sans l’air” es la frase con la que Louis Pasteur resume la acción de fermentar.


La fermentación es un proceso paradójico en el que a través de la degradación de un microscópico ser orgánico nace otro más simple. Podemos decir que la fermentación es una forma de adaptación al contexto, en el que aun bajo las mínimas condiciones, un ser vivo se transforma para sobrevivir.


Aludiendo a este proceso presentamos la obra de diez artistas que representan diferentes etapas de adaptación a la impuesta nueva normalidad. Si bien, es seguro que según nuestro contexto, hemos vivido la pandemia de formas distintas, es indudable que para todos la “nueva normalidad” ha sido un proceso de adaptación y no algo espontáneo.

Como introducción a la exhibición presentamos el trabajo de Krystel Cárdenas y Sergi Serra, dos instalaciones independientes que, complementadas con la música del artista sonoro Gustav Droùrel, crearon un performance con acentos ritualisticos.

La obra de Krystel “Rituals as human conversations” presentada a manera de altar, es un recorrido a rituales pasados sobre la transformación, los ciclos, solsticios; es un llamado al entendimiento y la unión  que trasciende lo físico y humano. Ella representa la transformación y conexión espiritual que hemos alcanzado con este gran suceso  universal.

La artista da paso a través del fuego/calor/luz a la siguiente instalación: “Avui, demà”. Esta instalación se construyó en directo por Sergi Serra. Su obra conversa sobre  la resignificación de dos términos que han resonado últimamente: la incertidumbre y el tiempo. Ambos conectados por sentimientos de fragilidad e inestabilidad.

Esta misma fragilidad nos lleva a la obra de Mar Ordoñez, que participa con una fotografía de gran formato y dos collage, con los que comenzamos a adentrarnos en un espacio más íntimo. Sobrellevar los cambios internos, pues aunque la pandemia ha sido un fenómeno global, a cada uno nos ha afectado interna e individualmente. Hemos tenido que confrontarlo como individuos para poder gestionarlo como sociedad. 

Las intervenciones de Pol Gorezje son la parte más cruda de la exposición, retratos de personas cansadas, usando mascarilla. Personajes comunes y modernos con semblantes descontentos por una pandemia que nos tomó por sorpresa, decisiones que no son nuestras, obedeciendo sin lograr entender lo que hay detrás de un suceso sin precedentes aparentes.

Eira Ramos participa con dos pinturas al óleo, por una lado Fase 1, en la que representa la abrumante desesperación por querer salir, disfrutar, vivir y recordar lo que era respirar al aire libre sin temor, y cómo la repentina libertad tras un tiempo de encierro obligatorio provoca el caos de querer recuperar lo perdido a toda costa.

 

Por otra parte, su obra Grupo Burbuja, nos lleva al encierro aceptado con las personas cercanas, adaptarse y valorar a quienes tenemos cerca, darnos cuenta quienes realmente forman parte de nuestra “burbuja”.

Después como otra especie de burbujas, Fleaworker incluye sus esculturas de cerámicas en forma de nubes, una colección que lleva por título “Me time”, en está colección refleja la introspección en micromundos, un acento a cómo cada individuo se ve afectado de forma distinta, La necesidad de estar con uno mismo para sanar y volver a salir.

Con la serie de “Dormants”, pinturas en acrílico sobre algodón, Alba Macfarlane presenta imágenes de mujeres durmiendo, aquí nos llenamos de una sensación de paz y plenitud. El dormir como un proceso de recuperación; la hibernación que sirve para adaptar el cuerpo y la mente, recuperar fuerzas para un nuevo día,  un nuevo ciclo. 

Con la obra de Garoine y Judit Canela, encontramos las que se volvieron las escenas más comunes: aprender a estar en casa. Nos enseñan cómo aun con las mínimas condiciones, privados de la “supuesta” libertad, logramos disfrutar compartir el espacio personal con los más cercanos, los hijos, la pareja, las plantas. 
 

Para terminar Aida Faura nos muestra la etapa más asumida de la cuarentena, un despertar a la nueva vida, que nos permite valorar lo que teníamos garantizado, como la libre convivencia con su pieza “Missing los bares” pero también una  forma de abrazar los momentos de estar con uno mismo.

 

La vida después de la vida. La fermentación, una adaptación a la falta de vida sin llegar a la muerte y la regeneración como resultado.

erotic photography mar ordonez
Mar Ordonez
Pol Gorezje
Eira Ramos
Fleaworker
Alba Macfarlane Dormants Series Original artwork
Alba Macfarlane
Judit Canela exhibition quarantine series
Judit Canela
Modern illustrations, digital illustration from Barcelona artists created during COVID
Garoine
Aida Faura